LOS ECLIPSES

Eclipses en la Historia

Algunos eclipses fueron eventos que marcaron a muchas sociedades antiguas, ya sea por que se tomaron como malos presagios, o avisos del más allá. La incomprensión de estos acontecimientos astronómicos llevaban a estos pensamientos.

En la historia de la astronomía de varias culturas hay una serie de fenómenos naturales que siempre fueron temidos: los cometas, los meteoros, los eclipses lunares y los eclipses solares.

Antes de la era moderna, estos cuatro fenómenos tenían algo en común: eran impredecibles.

La palabra “eclipse” deriva de una antigua expresión griega que significa “abandono” y hace referencia a la desaparición momentánea de la luz.

Es que durante los segundos o minutos en que dura un eclipse solar total y la Luna bloquea por completo al Sol, la perspectiva desde la Tierra es dramática y por eso se vivía como un mal presagio que anunciaba sucesos negativos.

En Babilonia ocurrió el eclipse más antiguo que se ha logrado fechar con exactitud, el llamado eclipse de Babilonia.

“Se transformó el día en la noche el 26 del mes de Sivan, en el séptimo año del reino y hubo un fuego en medio del cielo”, narran las escrituras.

El eclipse se observó en el sur de Babilonia el 31 de julio del año 1062 a.C.

Otro ejemplo se encuentra en el libro del Apocalipsis en la Biblia, donde se relaciona los eclipses de Sol y de Luna con los terremotos: “Y vi, cuando abrió el sexto sello sobrevenir un gran terremoto, y el Sol se volvió negro como un tejido de crin, y la Luna toda ella se volvió de sangre“.

En China se interpretaba que el sol era devorado por dragones, mientras que en Vietnam, por una rana o sapo.

En cambio, en algunas regiones del oeste de África el eclipse era un momento en que el Sol (masculino) y la Luna (femenina) apagaban la luz para tener un romance.

Por otra parte, en la antigua Grecia los astrónomos fueron grandes observadores del fenómeno y eso ha dejado varios registros históricos.

En el clásico de Homero, “La Odisea”, hay una referencia a un eclipse probablemente observado en el año 1178 a.C. en Itaca: “Y el Sol ha muerto en el cielo y una maligna niebla todo lo cubre”.

En la América precolombina también existen mitos y leyendas relativos al cosmos y los eclipses.

Los mayas y los aztecas dejaron narraciones sobre combates estelares entre dioses por obtener los mejores sitios en el universo.

Los mapuches, por su parte, llaman a este fenómeno Lai antu o Lan antu, que hace referencia a “la muerte del Sol”.

El eclipse de Colón: El 3 de abril de 1502 partió de Sevilla Cristóbal Colón al mando de su cuarta expedición transatlántica. Estaba convencido de que, esta vez sí, lograría navegar más allá del Nuevo Mundo y llegar al Lejano Oriente. Pero atravesó el Caribe y se topó con las costas de América Central, que una vez más frustraron su intención. Una agotadora navegación costera lo llevó hasta Panamá, donde exploró por tierra el territorio donde hoy está el canal (sin llegar al Pacífico). Con los barcos maltrechos decidió regresar, pero a duras penas llegó a naufragar en Jamaica en junio de 1503. Acamparon, se hicieron amigos de los habitantes del lugar y mandaron una expedición en canoa en busca de ayuda a La Española. Pasaron meses y meses, y la ayuda no llegaba. Algunos marineros provocaron un problema con los indios, quienes se enojaron y se negaron a seguir colaborando con alimentos para los náufragos.

Colón convocó a los caciques y los engañó: les dijo que el dios de los cristianos estaba enojado porque habían dejado de ayudarlos, y que mandaría una señal en el cielo en forma de una Luna “airada e inflamada”. Así lo relata su hijo Hernando en el capítulo 103 de la Historia del Almirante:

Cuando llegó el momento máximo del eclipse, Colón salió y les dijo a los indios que había intercedido a favor de ellos ante su dios, prometiendo en su nombre que tratarían bien a los cristianos. Los invitó a observar juntos para ver el resultado de su súplica. Por supuesto la Luna se deseclipsó y los nativos, sin conocer la causa física de los eclipses, se creyeron todo y volvieron a ayudar a los forasteros. Recién en junio de ese año los rescataron.

El eclipse fue el 29 de febrero de 1504. Fue un eclipse total que pudo verse desde buena parte del Viejo y el Nuevo Mundos. En Jamaica la Luna salió eclipsada cerca de las 20:30, y comenzó a salir de la umbra minutos después de las 22 horas.

21 de agosto de 1560: un eclipse solar parcial influyó para que Tycho Brahe, de entonces 13 años, se interesase por las estrellas. El acontecimiento inspiró a Brahe a crear mejores instrumentos para que los astrónomos estudien los fenómenos cósmicos, ya que su predicción falló por un día. Sin las innovaciones de Brahe, y quizás sin su fascinación por el eclipse de 1560, es posible que Kepler nunca hubiese descubierto sus leyes planetarias.

8 de abril de 1652: Mirk Monday (Mirk=darkness), a Discourse on the Terrible Eclipse of the Sun (Un discurso sobre el terrible eclipse del sol).

29 de mayo de 1919: Einstein. La teoría de Einstein predijo que la luz curvaría su trayectoria al pasar por el borde del sol. Eso fue exactamente lo que ocurrió.

Primer imagen de un eclipse de sol, 1851 Johann Julius Friedrich Berkowski.

¿Qué es un eclipse?

Es un suceso astronómico que tiene lugar cuando: la Luna se encuentra interpuesta entre el Sol y la Tierra (eclipse de Sol), o la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna (eclipse de Luna).

En sí, es una alineación, en el mismo plano, de los tres cuerpos celestes que produce el efecto de ocultarnos la visión del Sol o la Luna.

Eclipse de Luna: ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna; cuando la Tierra oculta totalmente a la Luna, ésta se tiñe de color rojizo, debido a que la atmósfera de la Tierra dispersa la luz azul y verde, dejando pasar la roja. Durante el eclipse, la luna pasa por esta sombra, y en vez de recibir la luz solar recibirá el brillo rojo de nuestra atmósfera. Puede ser visto desde una amplia área del planeta.

Eclipse de Sol: en este caso, es la Luna la que se interpone entre el Sol y la Tierra, proyectando su sombra en un área limitada del planeta. En la zona de penumbra se observará el eclipse en forma parcial.

Este tipo de eclipses es posible gracias a esta relación: el diámetro angular del Sol es aproximadamente el mismo que el de la Luna, el diámetro del Sol es 400 veces mayor, pero su distancia a la Tierra también lo es.

Distancia a la Luna: 384.400 kms. (384.400 x 400 = 153.760.000).
Distancia al Sol: 149.600.000 kms.
Diámetro de la Luna: 3.474,2 kms. (3.474,2 x 400 = 1.389.680).
Diámetro del Sol: 1.391.000 kms.

¿Por que no hay eclipses todos los meses?
Si la Luna se desplazara siempre en el mismo plano que se encuentran el Sol y la Tierra -efectivamente- habría eclipses de Sol y Luna continuamente. Pero como la órbita de la Luna está inclinada, típicamente la Luna pasa por encima o por debajo del plano terrestre (la sombra pasa por arriba o por abajo). La Luna pasa dos semanas al norte de la Tierra y dos semanas al sur de la Tierra.
Cada seis meses, la Luna Nueva y Llena coinciden en el plano de la Tierra y acontecen eclipses.
Pero como no está sincronizada con la rotación de la tierra, entonces no ocurren en los mismos lugares del planeta. Por ejemplo, un eclipse de sol puede repetirse en un mismo lugar en promedio cada 375 años…

Eclipse anular de sol
Como la órbita de la luna no es circular, en sí, describe una elipse, esta se aleja y acerca, siendo las distancias mínima y máxima de 363.104 kms y 405.696 kms respectivamente, así, en un eclipse de sol, si la luna se encuentra en el momento del afelio (punto mas alejado), la sombra no alcanza a la tierra y se produce un eclipse anular. Este efecto se manifiesta en las “superlunas” y “minilunas”.

“superlunas” y “minilunas”
Esquema de un eclipse de sol total y anular.

Magnitud de un eclipse
Es la fracción del diámetro solar ocultado por la Luna o, en el caso de un eclipse de luna, la fracción del diámetro lunar ocultada por la tierra.

Figura que representa las magnitudes en eclipses de sol y de luna.

Las distintas etapas en el desarrollo de un eclipse total:

Eclipse 14 de diciembre de 2020

Imagenes de Googlemaps en la que se puede apreciar el movimiento de la sombra de la luna sobre la superficie de sudamérica, se observa el ingreso desde el océano Pacífico por Chile y continuando por la región de Aluminé, Piedra del Águila, Sierra Colorada, Valcheta, terminado en San Antonio Oeste y Las Grutas, siguiendo después sobre el océano Atlántico. Bariloche y Neuquén quedarán a unos 200 kms. de la totalidad.

Se recomienda visitar:

Eclipse anular de sol
En el momento que se va a producir la oscuridad debido a la sombra de la luna, el cielo tomará un aspecto similar a un atardecer ya cercano a la noche, aunque no totalmente oscuro, se dejarán ver las estrellas mas brillantes y varios planetas, abajo se adjunta una imagen con una simulación.

ATENCIÓN: MEDIDAS DE SEGURIDAD.

OBSERVAR EL SOL SIN LA PROTECCIÓN ADECUADA PUEDE PROVOCAR CEGUERA, INCLUSO A SIMPLE VISTA.

Se deben usar filtros solares adecuados, homologados CE 89/686 e ISO 12312-2.
Estos se utilizan en anteojos diseñados para observar el sol:

Y en los telescopios y binoculares, ¡¡¡ SIEMPRE EN EL OBJETIVO (el lugar por donde entra la luz), NUNCA EN EL OCULAR (se va a quemar) !!!

Los mas recomendados son los confeccionados con membranas Baader
Otra opción son los vidrios para máscaras de soldar, utilizar vidrio para mascara de soldador grado DIN 14 o superior, no menos.

Caja de proyección
Es una caja, generalmente de cartón, donde se proyecta la imagen del sol, permitiendo hacer una observación muy segura e indirecta del sol. Las imágenes siguientes muestran como es el esquema y como se construye.

Proyección en un papel
Con binoculares dispuestos en un trípode, o un telescopio pequeño, se puede proyectar la imagen del sol en un papel o cartón, este es el método mas seguro:

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